Buscan automatizar conteo de cerezas mediante imágenes y modernizar recolección de datos de huertos gracias al Internet de las Cosas

Escrito el 07/06/2022 en Noticias por Viviana Liberona Alegría

-Desde la Universidad de O’Higgins se está explorando una nueva tecnología enmarcada en la línea de la Agricultura Inteligente. El proyecto instalará sensores inalámbricos al interior de los campos de cereza de la Región de O’Higgins para medir condiciones ambientales directamente de los árboles. El proyecto también apunta a crear un prototipo de conteo automatizado de las cerezas con captura de imágenes para ayudar al pronóstico del rendimiento. 

Un equipo multidisciplinario liderado por el director de la Escuela de Ciencias de la Ingeniería, Dr. Cristóbal Quinina, realizará el lanzamiento del proyecto “Transferencia y adopción de tecnologías para la gestión del riesgo en cerezas”, gracias al Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) impulsado por el Gobierno Regional de O’Higgins. La actividad, que será abierta al público, se efectuará el miércoles 8 de junio a las 9:30 horas, en el Campus Rancagua UOH. En esta instancia, los investigadores mostraran los detalles de los prototipos con los que buscan ayudar a los pequeños y medianos productores de cereza. 

La iniciativa busca impulsar un prototipo para que los agricultores conozcan el rendimiento de su campo desde modelos computacionales y algoritmos de optimización, pero a través de una vía amigable para los usuarios, permitiendo la mejor la incorporación de estas nuevas tecnologías. 

“Buscamos respetar la cultura del campo en la región, por eso partimos con un análisis sociológico del sector. Queremos desarrollar la tecnología a partir de las particularidades de nuestra región y no reemplazar lo que ya funciona, sino que ponernos al servicio de los productores y co-crear una solución a partir de sus necesidades”, explica Cristóbal Quiñinao. 

Para el Gobernador de la Región de O’Higgins, Pablo Silva Amaya, quien participará de las actividades programadas del proyecto, el mercado de la cereza tiene “una tremenda relevancia en la producción frutícola de nuestra región, pero también del país. La última temporada se exportaron 121.000 toneladas de cerezas en la región, con un retorno aproximado de US$634,000M, y esta realidad seguirá mejorando gracias a la demanda de este producto y el precio que ofrece el mercado. Y frente a este panorama, necesitamos modernizar las formas, mejorar los métodos de producción y de estimación de cosecha para fruta de alta calidad, ampliando nuestra mirada de futuro. Es lo que pretende este proyecto y nosotros queremos apoyarlo”, 

Una apuesta por la DATA

Actualmente el equipo se encuentra en la fase de instalación de sensores en campos de la zona de Codegua, Peumo, Rancagua, Requínoa y Rengo. Estos sensores inalámbricos trabajan con el protocolo de comunicación LoraWAN, que transmite pequeños mensajes utilizando la red G0. Esto permite conectarlos a largas distancias con un mínimo de batería, a diferencia de los aparatos conectados por wifi o bluetooth. Los datos se traspasan a un servidor mediante una antena que recoge la información de cientos de sensores gracias a un chip de datos, los mismos utilizados por los celulares. Y, por último, la información es alojada en una base de datos ubicada en los servidores de la Universidad de O’Higgins, para su posterior uso y análisis.